'Tornados' ofrece un ritmo narrativo intenso y, sobre todo, una convincente tensión entre sus protagonistas, la ascendente Daisy Edgar-Jones y Glen Powell, el chico del momento.
Pensada esencialmente para un público menor de 12 años, esta tercera entrega de la saga enfatiza en exceso los buenos propósitos, repitiéndolos en voz alta cada vez que tiene la oportunidad.
A caballo de ese humor con vocación de absurdo que ya es marca registrada de la franquicia, Ninjago vuelve a ofrecer la posibilidad de un goce que juega con los límites de lo posible dentro del universo del cine infantil. E incluso con los límites del cine.
La belleza de Kubo no descansa únicamente en lo atractivo de su relato o en la maravillosa e imaginativa puesta en escena, sino en una poética del cine que puede ser leída como una carta de amor al propio oficio de la animación artesanal.
No se trata sólo de su excelencia técnica, que también es destacable; lo mejor del nuevo film del estudio del ratón es el tono elegido y sobre todo su manera de narrar, cruzando las buddy movies con el thriller y sin por ello desvirtuar su carácter infantil.
Una película de animación contemporánea que abarca no solo la acción, sino también la comedia y el drama. Además, se integra perfectamente con el legado de la primera parte, 'Buscando a Nemo', complementándola con gran precisión.
Consigue poner los recursos técnicos y narrativos del cine al servicio de contar con eficiencia una historia, sin manipular ni subestimar al espectador y aportando una mirada propia y original. Todo eso se cumple acá.
No se trata de un clásico instantáneo del género, pero si de un producto generoso y entretenido, que incluye momentos logrados aún cuando la originalidad tampoco sea lo que sobra.
DC insiste con nombres de perfil conservador, como Ayer, cuyas obras muestran que la acción a menudo parece ser un medio para probar una idea preconcebida que determina el destino de sus personajes, y ante la cual no hay nada que se pueda hacer. 'Escuadrón Suicida' no es la excepción.
Lo mejor del nuevo film del realizador de 'Volver al futuro' pasa por su reconstrucción visual de la hazaña de Philippe Petit. Sin embargo, termina cediendo a la tentación de apelar a la sensibilidad del público.
Los consumidores de historietas, y en particular del universo Marvel, sentirán que 'La era de Ultrón' es lo que buscaban, pero en realidad es poco lo que esta entrega le aporta a la saga de los Avengers, con varios de los males del cine de acción moderno incluidos.
'Ant-Man' reúne las condiciones de una gran comedia. Un guión que no olvida que la acción, el vértigo y los efectos digitales son cáscaras vacías si carecen de un motivo que los ponga en marcha. Y un equipo que ha sabido entender todo eso y convertirlo en película.
En Home, no hay villanos, sino dificultades para comprender las motivaciones de los demás. Sin embargo, esto tendría un impacto mayor si, después de un comienzo prometedor, lleno de humor y un elevado sentido del absurdo, la película no se enfocara en socavar sus propias virtudes.
'Insurgente' se presenta como un sutil ejercicio de reinterpretación que incorpora elementos del imaginario judeocristiano en el contexto del cine de ciencia ficción.
No es ninguna maravilla. Carece de originalidad, y sus criaturas digitales rara vez son convincentes. Sin embargo, el film logra posicionarse como una alternativa válida. ¿Cuál es el secreto? La respuesta es simple: buen humor y, ante todo, autoconciencia.
No resulta una sorpresa que esta segunda parte se ubique un par de escalones más abajo que su antecesora, porque si bien ambas películas comparten un mismo registro y son coherentes en sus virtudes, también lo son en sus defectos.