El resultado final es un pastiche paternalista, pueril y bastante reduccionista en el que los protagonistas se ven obligados a cumplir con una corrección política. Todo esto se presenta con el trazo grueso de una mala telenovela, careciendo de gracia.
Un potente y vívido registro de distintas situaciones de violencia por las que atraviesa la comunidad negra al sur de los Estados Unidos, a través de un estilizado uso del blanco y negro que resalta con fuerza los dramas que tienen lugar frente a la cámara.
La obra es visualmente impresionante. Lanthimos crea cada escena y organiza las tomas con una dedicación admirable, capaz de hacer que incluso Kubrick lo envidiara. Además, el desempeño del elenco es realmente notable.
El resultado es el retrato de una comunidad al que los recursos narrativos del cine van escorando, hasta volverlo una postal rara que se parece un poco a la realidad, pero mucho más al registro de un universo paralelo.
Vaciamiento de una fórmula trillada. Su propuesta demuestra la intención de mantener un camino conocido, sin atreverse a desviarse para comprobar si el público sigue interesado.
A pesar de que inicialmente se presenta como una crítica a la vida digital, la película ofrece una perspectiva más matizada, reconociendo este mundo como un entorno legítimo donde se puede vivir.
El primer largometraje de Glass explora la idea de la purificación mediante el dolor físico, así como las revelaciones y la santería cristianas, para forjar uno de los mundos más sombríos que se han presentado en la cinematografía reciente.
Representa un avance significativo en la trayectoria de los directores. No obstante, en el ámbito del cine, la película podría dejar una sensación de decepción para quienes apreciaron y apoyaron la obra anterior.
El director de 'La vida de los otros' hace su debut en Hollywood con una película que se destaca por su tono desenfadado. Además, cuenta con las actuaciones de Angelina Jolie y Johnny Depp, aunque la química entre ellos es bastante escasa.
La película animada de Acker fusiona un relato futurista con un entorno apocalíptico, evocando la estética de la década de 1940, reminiscentes del estilo de 'Brazil' de Terry Gilliam.
Puede afirmarse que esta es la primera obra del director de Hostel que se aleja de la mediocridad, ofreciendo una narrativa que logra esquivar los clichés del feminismo superficial.
Carion presenta una combinación de aciertos y errores. Entre los errores se destacan ciertos hilos argumentales sin resolver y, principalmente, el papel poco brillante que asigna a la mujer.
Acumula abrumadoras virtudes técnicas, que permite que visualmente el relato fluya con moderada naturalidad. La cosa no funciona tan bien en lo narrativo, sobre todo por el desparejo abordaje de las diferentes subtramas.
'Las hijas del fuego' ofrece un amplio espectro de reflexiones, donde su esencia más profunda se revela a través de las acciones en lugar de los diálogos.
Leone logra que el drama del primer acto sea presentado de manera poderosa, sin necesidad de grandes artificios. La apertura de la película tiene una estética casi documental, lo que sorprende al revelarse su naturaleza ficticia.
Reitera más o menos la misma batería de chistes: Segura siempre consigue hacer que cada nueva entrega funcione como un espejo deformante que expone lo peor de la sociedad –y no sólo de la de su país.–
Snyder simplemente roza la superficie del género, tropezando repetidamente con su afición por la cámara lenta, convencido de que esta técnica intensifica el drama, mientras que en realidad solo lo ralentiza.
Un policial que se desarrolla a un ritmo acelerado, sosteniéndose en un guión sólido donde cada elemento encaja de forma impecable, a pesar de seguir un enfoque algo convencional.