Se extraña la dirección de Besson, quien aunque no se caracterice por su sutileza, como productor y guionista, evita las distracciones de la falsa poesía.
Las constantes sorpresas en el último tercio se asemejan a conejos saliendo de un sombrero, pero ninguna de ellas genera un impacto real. Esto resulta en la falta de sorpresas y, por lo tanto, un escaso interés en la trama.
El film de Adirley Queirós presenta una notable vehemencia política. Mediante una nave que tiene problemas para viajar en el tiempo, el director crea un espejo peculiar que refleja la realidad.
La directora utiliza elementos como la ternura, la gracia y el asombro para crear una estructura que, aunque parece sencilla, es profundamente efectiva. Su habilidad para generar una conexión emocional intensa con el público es su mayor logro.
El hijo presenta un guion que dificulta la credibilidad de los personajes, quienes enfrentan no solo sus problemas cotidianos, sino también su propia ineptitud.
Resulta asombroso cómo la película se desenvuelve excelentemente en diversos registros. Una de las claves radica en el carácter alegórico de los elementos fantásticos que enriquecen un enfoque realista.
'La Quietud' muestra un artificio narrativo y una obviedad en su guion que contrasta con la búsqueda de naturalismo presente en 'Elefante blanco', 'Carancho' y especialmente en 'Leonera'.
Es cierto que 'Mamá se fue de viaje' se basa en fórmulas y no logra ser una comedia de risas continuas, aunque tiene algunos momentos divertidos. Sin embargo, se mantiene en un nivel aceptable.
El film carece de profundidad en su análisis cinematográfico. Sus intenciones son obvias y se manifiestan mediante metáforas que se mantienen cercanas al tema que presentan. Se trata de una fábula de contrastes construida de manera muy esquemática.
El guion no logra profundizar en la tensión del humor, limitando así a la película y a sus personajes a una exploración superficial, sin permitirles cuestionar sus verdaderas motivaciones.
La nueva película del productor, actor y ahora director mejora en comparación con sus trabajos recientes, aunque aún se mantiene en un estilo bastante uniforme.
Bouli Lanners realiza un trabajo excepcional. Logra que su personaje viva una rica variedad de emociones, eligiendo siempre la decisión más adecuada, lo que es un gran mérito tanto de su actuación como de la dirección.
Policial narrado con pulso clásico, 'Cómo ganar enemigos' incorpora con inteligencia algunos elementos de comedia y hasta se permite una pátina de costumbrismo bien entendido.
'Scattered Night' establece una conexión emocional con el público. Cada espectador decidirá si se sumerge en esta historia de forma empática o permanece distante de este tierno drama que se presenta sin buscar culpables.