La película refleja de manera efectiva la curiosidad innata en los niños y cómo estos comprenden las desgracias que suceden a su alrededor. Además, hay momentos muy conmovedores.
Deliciosa comedia. Un reparto excepcional, muy bien dirigido, y el tono tierno, simpático, juguetón y hasta naíf que mantiene la película la convierten en una buena opción para salir del cine con una sonrisa.
Al gusto de Oriol Paulo por las tramas policiacas complejas le viene como anillo al dedo este relato. Lennie interpreta a la perfección el papel de una mujer intrigante. El suspense está garantizado.
La historia del teniente Rojas acapara toda la atención, mientras que las demás subtramas, en número excesivo, se desvanecen. Existen momentos impactantes y de gran dureza.
Con un enfoque intencionalmente naïf y una paleta de colores que recuerda a las obras de Pedro Almodóvar y a 'Los paraguas de Cherburgo', se destaca el ritmo contagioso de las canciones feel-good que caracterizan a Carra.
La baza de la película se centra en mantener la tensión no tanto narrando lo que les sucedió a los religiosos, sino en dosificar lo que ocurrió después de la masacre. A destacar la labor de Juana Acosta.
Humor sencillo y directo, un toque tímidamente provocador que lo hace accesible para todos. La película se conecta profundamente con nuestras emociones, ofreciendo un cine familiar lleno de optimismo.
Una cautivadora Margaret Qualley se adueña por completo de la película, que tiene la esencia del cine independiente pero con un enfoque accesible para el gran público.
La película explora temas de amistad y colaboración de una manera convincente. Con una dirección ágil y un ritmo notable, logra mantener el interés del espectador. Sin embargo, su guion se torna repetitivo y pierde dirección en ciertos momentos.
La trayectoria del artista se narra de manera convencional, con un guión que resulta excesivamente explicativo. Sin embargo, está ilustrado por una fotografía de Álex Catalán, quien utiliza la luz natural de forma excepcional.
El humor de los nuevos guionistas se sitúa entre 'Muchachada Nui' y las comedias más desmadrosas de Javier Fesser. La ausencia de algunos personajes se ha resuelto de forma muy ingeniosa.
Hay películas, como ‘El juego de las llaves’, que enganchan al espectador desde el principio porque le retan a imaginar qué haría él si le planteasen un dilema como a los personajes.
Llega a provocar una emoción profunda con su sencillez, sin excesos fáciles. Bollaín demuestra un dominio magistral de su oficio en la que es su película más redonda.
La cinta tiene las cualidades de una producción británica, desde unos intérpretes impecables, aunque algo fríos, entre los que brilla una cautivadora Kelly Macdonald, a una ambientación esmerada.
El cine consiste en dotar de magia a la realidad. No hay más misterio, y eso es lo que logra Erik Popp recurre al efecto especial más económico y eficaz que existe: la imaginación del espectador.
La vida de Céline Dion tiene mucho de cuento de hadas, y como tal, con un tono naíf que sorprende y atrapa a la vez, se narra en este pseudo-biopic (...) Valerie Lemercier hace un trabajo encomiable (…) Puntuación: ★★★ (sobre 5)
Con un uso atractivo del color y personajes que parecen sacados de las páginas del legendario TBO, la película se presenta como una excelente opción para disfrutar en familia.