Desde el primer minuto, te atrapa. Con un magnífico guion, una fotografía nítida y una música exquisita e inspiradora, la presencia de Jeremy Irons se convierte en un aliciente más para disfrutar de este maravilloso film en versión original.
Tras un inicio brillante, el ritmo se ve afectado por un entrenamiento del pelotón que resulta largo y monótono. La serie tampoco se beneficia de una serie de situaciones humorísticas que resultan predecibles ni de las subtramas que no aportan nada relevante.
Es un drama presentado como un thriller, donde Thomas Kruithof construye una atmósfera tan envolvente que las expectativas levantadas quedan insatisfechas.
Esta película es un claro exponente de un nuevo cine español. Rojas logra plasmar de manera magistral el espíritu de libertad de esa época. El elenco ofrece actuaciones sobresalientes que elevan aún más la calidad del film.
Un esfuerzo que no logra cumplir con sus objetivos, carente de recursos; la dirección es desordenada y se inclina hacia lo feo, mientras que el elenco parece desorientado.
En el norte de Europa tienen la intención de mostrar que poseen un buen sentido del humor. La producción austriaca 'Qué hemos hecho para merecer esto' supera con éxito este desafío.
Los entretenidos títulos de crédito y las sorpresas del principio pierden fuerza a medida que avanza la película, culminando en un desenlace que funciona en el guion, pero que no logra impactar en la visualización.
Producción enfocada en ofrecer entretenimiento y resaltar la importancia de la amistad, acompañada por la música de Blondie. Un elenco conformado por actrices experimentadas destaca como su mayor fortaleza.
Un guion sólido con personajes claramente delineados y situaciones poco comunes pero creíbles, acompañado de un suspense en constante aumento, son las claves que convierten esta película en un espectáculo entretenido.
Feig explora el verdadero ingenio cinematográfico. La película se distingue por su fotografía brillante, sus colores vibrantes y un vestuario excepcional, complementada con temas icónicos del pop francés, que le aportan una frescura única.
La película presenta giros sorprendentes, aunque algunos son previsibles. Si bien funciona como una comedia atrevida, no logra cumplir con las altas expectativas que genera su promoción.
Con una dirección artística meticulosa y un uso constante de primeros planos, la película presenta un profundo estudio sobre el duelo. Cada enfrentamiento suma interés y genera un suspenso constante hacia un desenlace incierto.
El diseño de producción resulta llamativo y las actuaciones son sobresalientes. Sin embargo, la historia adolece de la falta de desarrollo de algunos personajes, lo que transforma la trama en un laberinto que frena el ritmo de la acción.
Ripstein despliega su talento al máximo, presentando diálogos ingeniosos y profundas reflexiones sobre el tormento que pueden representar los recuerdos.
El debut en la ficción del documentalista Samu Fuentes destaca por su notable esfuerzo visual. Sin embargo, el filme no logra transmitir la emoción esperada, lo que le resta impacto.