Es una serie que llega en un momento inadecuado. Resulta frustrante ya que utiliza los temas que más inquietan a la sociedad actual, pero no aporta ninguna reflexión significativa al respecto.
Al enterarme de que, además de Grammer, casi no hay miembros del reparto original y que los guionistas son otros, me preocupé por la calidad del revival. Resulta que mis temores eran fundados.
Los esfuerzos de los guionistas por conectar con diversas generaciones suelen traducirse en combinaciones extrañas. Al intentar complacer a todos, a menudo no logran satisfacer a nadie.
Aunque un tanto torpe, brinda algo que rara vez se ve en los dramas de la televisión de paga: puro entretenimiento. Su tratamiento de algunos temas puede ser visto como simplista.
Ansari admite ser tan imperfecto como cualquier otra persona, y quizás tenga razón. Solo deseo que en su próxima oportunidad logre ser más entretenido y creativo.
El episodio inicial muestra gran potencial. La serie logra combinar la dulzura clásica con personajes contemporáneos y referencias culturales relevantes.
Su apariencia es impresionante y transmite una sensación de calidad. Las interpretaciones son robustas, sin embargo, carece de un elemento esencial que impide una conexión plena con la historia.
Es muy entretenida, sin duda. El problema es que parece no tener alma. Parece que, no satisfecho con el hecho de retratar la triste historia de su protagonista, Love también necesita ridiculizar su ignorancia.
A medida que avanzan los primeros seis episodios, se nota una evolución notable que sugiere un potencial sin límites. Este desarrollo podría llevarla a convertirse en una obra realmente especial.
Tanto si piensas que han actuado como héroes o que es ingenuo creer en su generosidad, es innegable que estos neoyorquinos son los verdaderos protagonistas de las narrativas más significativas de esta pandemia.
La película presenta varios giros ingeniosos y los elementos irlandeses, desde los paisajes verdecidos hasta la interpretación de los poemas de Yeats, resultan ser una auténtica delicia.