Inquebrantable en su denuncia de un sistema que trataba a estas familias como menos que humanos, es una conmovedora acompañante para 'Rez Dogs 'y 'Dark Winds'.
Shatz y Barash logran una estructura relajada, alternando con agilidad entre diferentes áreas y asegurándose de mostrar el tiempo que cada individuo pasa fuera de su entorno laboral para ofrecer un retrato integral de cada persona.
Adopta la forma de una historia policíaca 'neo-noir'. Pero dentro de esa estética sombría oculta, entre otros temas convincentes, una ambiciosa deconstrucción del género.
Es muy instructiva para los espectadores heteros. Pero más importante, es su fidelidad a todas las letras, colores e identidades que conforman el arco iris LGBTQ
En lugar de una serie, esta historia podría haberse transformado en una película. Sin embargo, nos encontramos con 10 episodios extensos y agobiantes, plagados de clichés que logran casi opacar el talento de Erivo.
Esta nueva versión de 'High Fidelity' trasciende la simple idea de un reboot con un género modificado, ya que muestra que no son solo los hombres quienes caen en actitudes esnobs, canallas o autodestructivas.
El director permite que los personajes se expresen de manera auténtica, sin adornos que desvíen la atención, lo que se alinea notablemente con la narrativa de Fyre.
Mucha gente le dará una oportunidad, pero eso no implica que estas viñetas inacabadas que componen esta antología dispersa sean memorables para el 2020.
'Como agua para chocolate' es un melodrama de alta calidad que narra una rica epopeya de amor y deseo, así como los ciclos de vida y las complejidades del deber y el destino.
Es entretenida y, aunque no alcance el nivel de adicción de su predecesora, resulta sorprendentemente aceptable, considerando que podría no haber existido.