Laura García Pérez logra su objetivo al ofrecer una exploración auténtica y conmovedora de la memoria emocional, cuya belleza radica en la sinceridad de lo que cuenta.
Una intrigante película de animación feminista que explora la búsqueda de la libertad y el impacto transformador de la ficción. Su valor didáctico es admirable, pero lo que realmente impresiona es su estilo visual y narrativo.