El mal es demasiado banal para ser gracioso. Pero la bondad todavía puede generar una onda expansiva de sentimientos, y los mejores momentos son los que defienden los pequeños actos redentores de decencia frente a lo impensable.
Esta película, estéticamente impactante, integra numerosas dimensiones político-históricas en su épico relato, aunque en ocasiones parece hacer todo lo posible por sofocar el placer que el público podría haber experimentado con la leyenda popular.
Tan desconcertante como su película de ciencia ficción de 2004, 'Primer', aunque por razones completamente distintas, 'Upstream Color' de Shane Carruth es una estimulante e hipnótica obra de cine experimental.
Podría haber sido mejor si no fuera para vosotros, inoportunos niños. Lo que la desvirtúa no es la comodidad de lo viejo, sino las presiones de lo nuevo.
El remake de 'Guess Who's Coming to Dinner' es una versión insólita que sorprende. Aunque no se puede considerar una gran película, posee ciertos encantos que la hacen interesante.
Nada que airease WikiLeaks podría ser más destructivo para la reputación de Sony que el estreno de 'Superpoli en Las Vegas', la clase de película que va más allá de la mediocridad para ofrecer una posible prueba de una civilización en declive.
Mezclando sin esfuerzo un humor ingenioso y reflexivo con el extravagante espectáculo de la vieja escuela, Los Muppets es un regalo inesperado. Brillante y alegre, descarada pero sin malicia.
Un trabajo que es al tiempo de un modesto encanto y encantadoramente modesta, cimentada en el mundo 'Spielbergiano' donde el asombro de la infancia se cruza con la dura realidad de los jóvenes adultos.
'Ratatouille' es deliciosa. Los chefs de Pixar han combinado todos los elementos esenciales: ingenio verbal y visual en abundancia, un ritmo ideal para las bromas, y un toque de sofisticación gala, creando así una atmósfera acogedora y una mezcla irresistible.
El humor es algo monótono pero 'The Little Hours' ofrece una visión cohesionada. Además, es una reflexión astuta sobre la antigua tensión entre la devoción y el deseo.
Excelente interpretación de Casey Affleck. Una película emocionalmente arrolladora, un extraordinario torbellino de amor, ira, ternura y humor quebrado.
Aunque la película se inspira en detalles que parecen verídicos, a menudo se siente más personal que auténtica, y en ocasiones parece estar demasiado alineada con la autocompasión de su protagonista.