Liam Neeson brilla en este sólido thriller sobre mafias irlandesas-americanas. Collet-Serra aporta una sutileza emocional y una intensidad equilibrada a cada escena.
Hay suficiente cinismo fanfarrón para tres películas, pero apenas suficiente alma para sostener una sola. Mark Wahlberg lo rompe con uno de sus papeles más sustanciosos.
Este brutal melodrama mezcla influencias extranjeras con violencia típica, presentando una atmósfera sombría y operística que limita las opciones del antihéroe interpretado por Cage.
Un submundo absurdamente entretenido, donde los mafiosos de Gotham se enfrentan a matones judío-hasídicos. No obstante, la película pronto olvida su sentido del humor.
Es interesante notar que tanto la primera 'Black Panther' como su secuela, aunque esta última sea un poco caótica, son más efectivas cuando desafían o pasan por alto las expectativas típicas de una franquicia.
Shortland aporta potencia y emoción a las secuencias de acción que se desenvuelven en el aire. Sin embargo, a medida que avanza la trama, la película parece más interesada en enlazar diversas narrativas de manera superficial que en contar una historia propia.
John Cusack y Malin Akerman se encuentran atrapados en un sombrío búnker subterráneo durante 90 minutos. Este thriller de espionaje, carente de originalidad, resulta excesivamente predecible y poco atractivo.
Con una magnífica Penélope Cruz, es la mejor versión de Almodóvar. La genialidad reside en la forma en que recoge muchas de las preocupaciones de su creador y las reconduce en una dirección inesperada y totalmente necesaria.
'De Humani Corporis Fabrica' se presenta como una extraordinaria obra que ha dejado una profunda huella, consolidándose como uno de los más destacados films del 2023.
Aunque carezca de la euforia que caracteriza las mejores películas del director, sigue siendo una obra llena de belleza, humor y una profunda emoción que impacta con sutileza.
Steven Soderbergh transforma hábilmente una narrativa en espiral que explora la depresión clínica y la mala praxis en psiquiatría, logrando ofrecer un entretenimiento cautivador y sorprendentemente impredecible.
Scott Thomas presenta de manera cautivadora los deseos lésbicos reprimidos que Hitchcock y Anderson solo lograron sugerir. Sin embargo, la magia romántica y enigmática que se espera en la narrativa no se materializa.
Una fusión cautivadora de atrevimiento y elementos conocidos, que en ocasiones coquetea con lo absurdo. Sin embargo, su capacidad de provocar emoción evita que se convierta en algo ridículo.
El debut en solitario como directo de Mark Neveldine resulta ser un thriller de exorcismos que se siente superficial, estridente y, en líneas generales, solo cumple con lo básico.