A pesar de sus innegables logros, este thriller cómico dirigido por Aharon Keshales y Navot Papushado no logra trascender como más que un perturbador ejercicio de estilo.
Indiscutiblemente impresionante como construcción visual psicológica, 'The Double' es en última instancia una película rígida y sin mucha gracia, que se ve apurada para sostener cualquier tipo de impulso a lo largo de sus 92 minutos.
Enérgica y a ratos entretenida adaptación de la popular obra de Yasmina Reza nunca se libra de una sensación de amaneramiento y hermetismo que constantemente traiciona sus orígenes teatrales.
Caperucita Roja se convierte en una descarada versión CGI en 'Hoodwinked', un trepidante e ingenioso largometraje de animación en 3-D que divertirá a los más pequeños.
'Broken City' es un título evocador y demasiado ambicioso para una chapuza política que quiere ser una resulta y grandiosa épica de decadencia urbana y moral.
Una epopeya criminal ambiciosa y con mucho cuerpo, con amplitud gratificante y complejidad moral, esto es verdaderamente entretenimiento pop inteligente que satisface todas las expectativas.
A falta de diálogos convencionales, las frases reflexivas y melancólicas logran un lirismo que remite a la tradición clásica del cine documental francés.
Liam Neeson brilla en este sólido thriller sobre mafias irlandesas-americanas. Collet-Serra aporta una sutileza emocional y una intensidad equilibrada a cada escena.
Hay suficiente cinismo fanfarrón para tres películas, pero apenas suficiente alma para sostener una sola. Mark Wahlberg lo rompe con uno de sus papeles más sustanciosos.
Este brutal melodrama mezcla influencias extranjeras con violencia típica, presentando una atmósfera sombría y operística que limita las opciones del antihéroe interpretado por Cage.
Un submundo absurdamente entretenido, donde los mafiosos de Gotham se enfrentan a matones judío-hasídicos. No obstante, la película pronto olvida su sentido del humor.
Es interesante notar que tanto la primera 'Black Panther' como su secuela, aunque esta última sea un poco caótica, son más efectivas cuando desafían o pasan por alto las expectativas típicas de una franquicia.
Shortland aporta potencia y emoción a las secuencias de acción que se desenvuelven en el aire. Sin embargo, a medida que avanza la trama, la película parece más interesada en enlazar diversas narrativas de manera superficial que en contar una historia propia.
John Cusack y Malin Akerman se encuentran atrapados en un sombrío búnker subterráneo durante 90 minutos. Este thriller de espionaje, carente de originalidad, resulta excesivamente predecible y poco atractivo.