Colorido pero vacío biopic. Los ojos pueden ser las ventanas del alma, pero acaban revelando demasiado poco en 'Big Eyes', una explicación tópica y poco convincente del fraude perpetrado por Walter Keane.
'Hitchcock' es un relato entretenido, pero carece de profundidad en la forma en que el Maestro del Suspense afrontó su mayor reto. La falta de densidad, textura e introspección en el personaje principal puede dejar al público con una sensación de insatisfacción.
Incluso para los estándares de Malick, 'The Tree of Life' representa algo extraordinario. Su trabajo más simple y más desafiante. El resultado es arte en el cine en su grado más puro.
Es un drama judicial sustancioso, una visión panorámica de los años 60, una epopeya con preocupaciones liberales y un bufé libre de actores, todo en uno.
Su representación del desenfreno del rock 'n' roll es superficial y aséptica. Sin embargo, la puesta en escena resulta ser sorprendentemente ingeniosa e imaginativa.
Es un intento de hacernos reconsiderar qué es exactamente en "heroísmo", de pensar más allá de los limitados parámetros que han llevado a muchos a confundir el patriotismo con el arte.
Tras someterse a algunas mutaciones poco afortunadas en los últimos años, la atribulada saga Marvel consigue la precuela elegante e inteligente que merece en 'X-Men: First Class'.
The Holdovers' pretende que salgas del cine exudando alegría navideña y, posiblemente, una renovada fe en la humanidad, pero lo único que queda, en realidad, es un abrumador olor a autosatisfacción. Apesta a falta de sinceridad.
El problema más flagrante es que 'Golda' nunca sobrepasa el nivel de un mero escaparate actoral, careciendo de una interpretación más profunda y desafiante de la historia.
La simplicidad de lo que narra Eastwood parece encajar con su estilo sencillo y austero, aunque, francamente, un poco más de complejidad no habría ido mal.