Habría preferido menos episodios, ya que el desarrollo del drama se siente prolongado. Sin embargo, estoy segura de que muchos espectadores disfrutarán de cada instante de esta serie.
Bill Skarsgård brilla en su papel protagónico, ofreciendo una actuación excepcional. La narrativa está bien estructurada y es sumamente entretenida, manteniendo al espectador atento en todo momento.
Si te atraen los casos de crímenes verídicos, esta serie es imprescindible. Con tres episodios de 45 minutos cada uno, logra mantenerte intrigado en todo momento.