Una película de 94 minutos que da la sensación de que dura 80 minutos de más. Debido al evidente potencial, tengo mucha curiosidad por ver lo que Brendan Muldowney inventa a continuación.
Una película de miedo que destaca por su simbolismo y mensajes significativos. Con una sólida base de terror psicológico, logra mantener una atmósfera espeluznante que nunca se debilita. Sin embargo, su duración es un inconveniente.
Su energía está llena de escalofríos que funcionan deliciosamente bien. Es una pena que mucha de esa energía viene del hecho de que sus personajes sean tan reacios a encender la maldita luz.
La historia se desarrolla de manera más efectiva al centrarse en los golpes culturales. Además, incorpora elementos nostálgicos tanto del cine de terror como de las comedias de los 80. Si disfrutas de estos géneros, definitivamente deberías verla.
Después de ver la película, estoy totalmente de acuerdo en que es digna de un premio. No sabía qué esperar, pero consigue mucho con muy poco. Me ha gustado mucho.
Los efectos son brillantes y los personajes son interesantes y están bien desarrollados. Además, su historia de los orígenes del apocalipsis zombi es diferente y muy sugerente.
Vale la pena que la veas si te gustan las historia sobre el aspecto más oscuro de la vida. Los personajes son creíbles y nadie es del todo bueno o malo.