¿Puede una comedia romántica dirigida a un público adulto alcanzar la misma chispa provocativa que la novela más vendida? Con un par de interpretaciones destacables, esta película logra acercarse a ese nivel.
Confusa historia de superación personal. Está plagada de emociones reales, pero la brecha entre la vulnerabilidad y el significado mantiene a todo el mundo a distancia.
Desgarradora y a la vez inspiradora. Una historia sobre la justicia denegada, y la posibilidad de que la gente se una para corregir un error, es necesaria y vital.
La película, en lugar de ser entretenida y profundizar en los personajes, salta de un giro a otro de forma frustrante, lo que la lleva a un desenlace confuso.
Friedland evita el dramatismo y las grandes emociones, invitándonos a vivir junto a Ruth y percibir el mundo desde su perspectiva, lo que genera un impacto significativo.
Es un romance auténtico que hace un análisis inteligente sobre nuestras percepciones del amor, tanto en el cine como en las complejidades de la vida diaria.
Christopher Abbott y Barry Keoghan brillan una vez más, pero el debut de Chris Andrews está excesivamente centrado en su propio sufrimiento, lo que impide que aporte algo fresco al género.
Una película desastrosa. Sorprende que 'The Dark Tower' tenga tan poca energía y no logre transmitir una sensación mágica, ni presente un mundo más amplio fuera de lo que Jake puede experimentar.
Es una película de superhéroes feminista, protagonizada por mujeres, que presenta escenas de acción poco creíbles. Aunque no logra desplegar todo su potencial, establece una nueva dirección narrativa en el ya trillado universo de este género.
Es posible que señalar su brevedad no sea una crítica constructiva, pero cuando un documental aborda un tema tan complejo en un tiempo limitado, la impresión cambia de 'quiero profundizar' a 'esto es irresponsable'.
Es la película de Robbie Robertson, su versión de la historia, y si quieres saber más de lo que pensaban Levon, Richard, Rick y Garth, eso no entra en los planes de Roher.
Las destacadas actuaciones de Emily Watson y Paul Mescal aportan energía a una película que, por un lado, logra sumergir al espectador, pero, por otro, resulta extrañamente carecer de pulidos en su realización.
Está construida sobre una mala narración y 'Life Itself' supone que el espectador no tiene la capacidad de comprender cómo debe desarrollarse una película.
Augustine Frizzell muestra valentía al tratar de mezclar diferentes estilos narrativos, pero apenas una parte de esta adaptación logra resultar realmente emocionante.
Con la vulnerabilidad de Woodley y su encanto a gran escala respaldándola, 'Endings, Beginnings' es capaz de capitalizar una premisa aparentemente endeble.