Puede que hubiese encajado mejor con un formato episódico, pero no por ello deja de ser un dulce final para una de las mejores franquicias del mundo del streaming.
Suzanne Lindon se introduce a sí misma en el reparto como una adolescente en una historia iniciática, un fallo que a menudo opaca sus potentes elecciones en la dirección y el guion.
Ofrece la habitual sensiblería de Haley con la clásica estética de Netflix, pero también un mensaje muy oportuno en el que afirma que cuidar los unos de los otros nunca debería pasar de moda.
La película se sumerge en lo sobrenatural cuando la realidad debería ser suficiente. Si bien Doucouré se inspira en las emociones y experiencias, termina dejando de lado estos aspectos a favor de gestos exagerados.
El talento de sus estrellas y su habilidad para abordar temas relevantes compensan sus defectos. Es una oda a las películas adolescentes del pasado, pero también ofrece una reflexión inteligente sobre el futuro.
Pese a toda su torpeza, tiene algunos momentos emotivos. No obstante, eso no implica que no sea predecible incluso cuando las cosas se empiezan a complicar.
Aunque la sección central puede resultar un poco lenta, la película acelera su ritmo en el desenlace, resolviendo las tramas pendientes y sugiriendo que podríamos ver más peripecias de este encantador trío en el futuro.
Si cada adaptación de una franquicia muy querida fuese tan divertida y original, no tendríamos que preocuparnos por una industria que se alimenta de material reciclado. De eso trata 'Dora'.
No aporta nada original. Plantea cuestiones relevantes sobre el capitalismo, el patriarcado y la búsqueda de la identidad, pero se queda corto al no profundizar más allá de simplemente presentar estas ideas.