Aunque se presenta como una comedia, no busca provocar risas estruendosas. Su tono es más sutil y menos intenso en comparación con otras películas que exploran temas de fe.
Una película de fantasmas poco interesante, que mezcla diversos temas inspirados en 'The Ring', resultando en una imitación fallida de sus influencias.
Divaga hasta el extremo, llenando el metraje con reflexiones tristes y de arrepentimiento, manos manchadas de sangre e intentos de salvarse a sí mismo.
La visión de Miller es profunda y de alto nivel, con ideas sobre la humanidad y la narración. Pero también es una película profundamente extraña, que solo se limita a la interacción entre Alithea y el Djinn.
Cooke y su personaje, Paige, aportan un toque de vitalidad a la trama. Sin embargo, el misterio principal se siente artificial y los giros de la narrativa carecen de credibilidad.
Todas las excelentes interpretaciones y el magnífico estilo no pueden ocultar que la culminación de este encuentro de uno contra uno es decepcionantemente hueca, con un irónico lazo encima.
El mayor punto fuerte de Apatow es su habilidad para elegir actores carismáticos y divertidos, como se puede ver en "The King of Staten Island", que destaca por su elenco.