La visión de Miller es profunda y de alto nivel, con ideas sobre la humanidad y la narración. Pero también es una película profundamente extraña, que solo se limita a la interacción entre Alithea y el Djinn.
Cooke y su personaje, Paige, aportan un toque de vitalidad a la trama. Sin embargo, el misterio principal se siente artificial y los giros de la narrativa carecen de credibilidad.
Todas las excelentes interpretaciones y el magnífico estilo no pueden ocultar que la culminación de este encuentro de uno contra uno es decepcionantemente hueca, con un irónico lazo encima.
El mayor punto fuerte de Apatow es su habilidad para elegir actores carismáticos y divertidos, como se puede ver en "The King of Staten Island", que destaca por su elenco.
Davis entrega una actuación intensa y conmovedora, mostrando una vulnerabilidad auténtica y sin egoísmo. Su interpretación es tanto profunda como impactante.