Sus escenas de acción están bien ejecutadas y tiene momentos de suspense cuidadosamente elaborados. Quizá sea la película de acción más ambiciosa desde 'The Matrix'.
Una de las películas más inconfundibles de los 90, debido a su compromiso compartido a una sola visión cuya claridad (...) se presenta como su características más distintiva.
Mann toma todos los instintos adquiridos como productor de 'Miami Vice' y elimina sus excesos. El resultado es un thriller inquietante, cuyo estilo engañoso complementa a la perfección su intensidad psicológica.
Una versión a lo 'Doctor Who' de 'The Poseidon Adventure'. No hay suficiente trama para rellenar 90 minutos, y gran parte del episodio se mueve entre un desarrollo aceptable y uno deficiente.
Es fiel al tono y al espíritu de la novela de Adams y eso cuenta mucho. No todos los momentos funcionan, especialmente en la mitad, pero sale adelante gracias a su energía.
Gana puntos por su bravuconería estilística y su coraje para dar los giros más oscuros de la saga, pero pierde esos puntos siendo aburrida de manera imperdonable.
Una aventura de ciencia-ficción dulce, descaradamente cursi y apta para matinés, protagonizada por Lance Guest en el papel de un prodigio de los videojuegos en un parque de caravanas.
Verbinski sabe cuándo incorporar escenas de acción impactantes y cuándo permitir que los personajes asuman el protagonismo de la historia. Domina ambas modalidades con gran maestría.
Se apoya en dos elementos: la actuación de su estrella y la habilidad del director para hacer que un espacio cerrado sea tenso. En ambas dimensiones, el episodio está a la altura.
Ninguna relación en 'He Got Game' logra establecer una conexión efectiva. La narrativa avanza de manera lenta, con escenas que carecen de la capacidad para involucrar al espectador.