Manning Walker demuestra ser una talentosa artista visual y transforma de forma memorable las calles de Malia en un escenario propio de un western postapocalíptico.
La presentan como la respuesta suiza a 'Rocks' de Sarah Gavron, sin embargo, carece del entusiasmo y la inteligencia narrativa que convirtieron a esa obra en algo verdaderamente satisfactorio.
La autobiografía de Manzoor resulta ser más interesante, profunda y compleja que lo que ofrece esta adaptación superficial y excesivamente sentimental.
Presenta una gran cantidad de caminatas, diálogos y momentos de beber, intercalados con música rock estridente. En resumen, recuerda el estilo de Richard Linklater, aunque resulta menos entretenida.
Norton ofrece una clase magistral de minimalismo. Acerta de lleno. La pantalla se convierte en su lienzo; cada plano cuenta, cada gesto tiene un efecto y controla cada fotograma.
Garrone, siempre tan estiloso, no puede evitarlo y filma el Sáhara con una amplitud divina y la claustrofobia de la travesía del Mediterráneo como si fuera el Bosco.