No te da ni un minuto de descanso, alternando entre la sátira y la violencia extrema, presentando momentos que logran hacer temblar incluso al espectador más resistente.
La saga pierde impulso al finalizar la primera entrega, por lo que la capacidad de los guionistas para transformarla en una trilogía debería ser digna de admiración, aunque el resultado final resulta ser decepcionante.
La mayoría de las parodias con estrellas de los 70 suelen ser terribles, sin embargo, este pastiche de detectives icónicos resulta ser sorprendentemente encantador.
Está destinada a satisfacer a los fans de siempre de Drácula a la par que recuerda a las nuevas generaciones que este Conde fue el primer y el mejor villano monstruoso de la historia del terror en Hollywood.