'Roadie' se presenta como una obra sencilla en su narrativa, pero logra ofrecer un análisis meticuloso de una reliquia del rock y las dificultades propias de la mediana edad.
Esta película bohemia y burguesa es, de alguna manera, tan serena en su inconsciencia hacia el mundo exterior como el propio personaje del que trata. No es imprescindible, pero es entrañable.
Ofrece un montón de diálogos inteligentes e inventa una serie de excelentes razones para fotografiar a su reparto en situaciones que sugieren que el título provisional de la película podría haber sido 'Mujeres en ropa interior'.
La única razón lógica para el estreno de este proyecto por parte de Warner Bros. es como un favor a Clint Eastwood, ya que su hija Alison está al mando de la dirección.
Todd Solondz parece buscar la antipatía del público en su última y provocativa película, Palindromes, y lo logra. Si lo que buscas es divertirte, tal vez sea mejor leer algo de Kierkegaard en lugar de ver este filme.
No logra establecer villanos que capten genuinamente el interés, pero la dinámica entre la peculiar pareja mantiene el ritmo y hace que el tiempo se sienta ligero.
Es difícil encontrar una clase de hombres que se caractericen por un mayor índice de grandilocuencia que los chefs: caballeros que no son marines y que solo hacen mayonesa.
Scherfig, quien demostró gran sutileza en 'An Education', ahora se presenta de manera lamentablemente vulgar, otorgando a la película un estilo de panfleto de protesta.