La relación entre madre e hija se explora de una manera cautivadora a través de planos que muestran su soledad individual. Aunque inicialmente puede parecer contradictorio, esta decisión se alinea perfectamente con la tensión que se desarrolla a lo largo del film.
Se trata de una fantasía que se ve continuamente postergada por la inescapable carga de la realidad. La comedia surge más de esta situación que de la exageración, algo que el elenco maneja con gran habilidad.
El deleite que estos talentosos actores muestran en su actuación nos hace pasar por alto las inconsistencias de esta narrativa sobre ladrones de setenta años que oscila entre lo cómico y lo dramático.
Sorprendió y conquistó al mundo, sobre todo, por su mezcla de melodrama romántico, casi telenovelón, con tiros y rayos láser. Sigue siendo una especie de contraseña y un fenómeno de culto.
La sensibilidad de la película permite que el tema trascienda la situación de base y nos ofrece una mirada profunda más allá de una simple denuncia. Es una realización notable.
Un poco menos de lo mismo: se agotan las ideas para estos megaladrones y el asunto va tornando del suspenso realista a un universo de fantasía donde todo es posible con un cerebro y una organización fuera de lo común.
La película presenta algunos errores, pero permite apreciar el impresionante trabajo de una Nicole Kidman en un papel oscuro. Su actuación destaca como excelente, mucho más allá del maquillaje.
Ariel Winograd presenta su obra maestra hasta ahora. La historia es astuta y, aunque se basa en clichés del subgénero de "lograr lo imposible", lo hace de una manera entretenida que se adapta perfectamente al formato cinematográfico.
Blier, uno de los cineastas más innovadores y entretenidos, emplea situaciones absurdas para criticar la moral actual, que ha degenerado en corrección política y mentalidad "woke".
Es una obra que representa un auténtico experimento, brindando una nueva mirada sobre la creación de géneros. Además, su capacidad para resultar sumamente entretenida es un mérito digno de destacar.
No se destaca especialmente entre otras obras similares, pero los protagonistas, Renton y Eureka, el chico melancólico y la chica en apuros, nos guían a lo largo de la historia.