Es algo único que no se repitió en nuestro cine y un retrato político desde la pura metáfora, que hace de cualquier aplicabilidad del relato algo menos universal que su sentido.
La trama es increíblemente compleja. Lo esencial son los personajes y sus interacciones; sin esta empatía, varios aspectos se sentirían como simples clichés.
Presenta numerosos clichés y se basa excesivamente en sustos generados por sonidos intensificados o imágenes fugaces. Es una lástima, ya que el tema es interesante y hay algunos aciertos en la realización.
Es muy buena, y muy interesante por cómo combina las mejores herramientas del cine de género con la mirada descriptiva de una sociedad y de sus contradicciones, sobre todo la tensión entre tradiciones y modernidad.
Lo que podría ser una reflexión sobre la imaginación y las diferencias entre el mundo concreto y el invisible se disuelve en la pereza del cliché utilizado para acelerar el trámite. Una pena.
El cine se presenta aquí en una forma física, perfecta y deliberadamente bidimensional, encapsulando la esencia de Stallone y su icónico personaje, Rambo.
'La sustancia' destaca por abordar un tema complejo: nuestra conexión con el cuerpo en una era tecnológica. Para el espectador común, se presenta como un nuevo tipo de filtro para las imágenes que captura con su celular.
Se sale del cine con la sensación de haber visto algo alegre y feliz, pero no se recuerda del todo por qué. Bogdanovich está allí, sólo que un poco menos que en sus mejores días.
La película, aunque formalmente aceptable, enfrenta el desafío de perder su esencia poética al transformar una idea casi ficticia, como el hombre de los objetos, en un cliché muy común.
Lo interesante de esta serie es que va más allá de los tópicos de mujer maltratada y sociedad explotadora, profundizando en la vida de todos los personajes. Además, logra hacerlo de una manera inteligente y envolvente.
Requiere de un espectador que esté absolutamente dispuesto a tomar el tiempo necesario para ver y comprender; si lo hace, cada pequeño movimiento en el plano, cada gesto, le dirá tanto como en el teatro Noh japonés.
Grandes valores de producción. Los lugares comunes sobre ricos y pobres están presentes, tal como uno podría imaginar. Sin embargo, a pesar de ello, logra funcionar.
El suspenso se pierde en una narración lenta que carece de elementos intrigantes. A pesar de intentar ser dinámico, el resultado es una película demasiado rígida.
La fuerza visual característica de Scorsese se manifiesta, junto a destacados momentos protagonizados por los actores. Sin embargo, hay un componente forzado y excesivamente estilizado que diluye gran parte de la anécdota.
Es interesante, especialmente para el ateo. Porque explica la existencia de algo tan inaprensible y universal como la necesidad de trascendencia, y lo hace de modo ameno, incluso divertido.