Lo interesante de esta serie es que va más allá de los tópicos de mujer maltratada y sociedad explotadora, profundizando en la vida de todos los personajes. Además, logra hacerlo de una manera inteligente y envolvente.
Grandes valores de producción. Los lugares comunes sobre ricos y pobres están presentes, tal como uno podría imaginar. Sin embargo, a pesar de ello, logra funcionar.
El suspenso se pierde en una narración lenta que carece de elementos intrigantes. A pesar de intentar ser dinámico, el resultado es una película demasiado rígida.
La fuerza visual característica de Scorsese se manifiesta, junto a destacados momentos protagonizados por los actores. Sin embargo, hay un componente forzado y excesivamente estilizado que diluye gran parte de la anécdota.
Este viaje a través del paisaje del Islam es significativo por sus personajes: individuos complejos y reales que transmiten al espectador una verdad impactante a pesar de estar en un contexto puramente ficticio.
Se sale del cine con la sensación de haber visto algo alegre y feliz, pero no se recuerda del todo por qué. Bogdanovich está allí, sólo que un poco menos que en sus mejores días.
Tremenda y apacible obra maestra sobre el paso del tiempo y la enorme ironía que eso implica, tiene algunos de los momentos más brillantes de su cine y logra combinar varios géneros y tono.
Ripstein lleva las cosas a un extremo tan sangriento que, en medio de la tragedia, aparece un lado satírico e irónico de la realidad que crea un profundo abismo entre los hechos y las palabras.
Requiere de un espectador que esté absolutamente dispuesto a tomar el tiempo necesario para ver y comprender; si lo hace, cada pequeño movimiento en el plano, cada gesto, le dirá tanto como en el teatro Noh japonés.
Hay películas perfectas. Esta es una de ellas. Cuando el film concluye, resuena en la memoria como algo excepcional, como si la vida diaria y superficial fuese capturada por seres de otro planeta. No hay otras películas que se asemejen a esta.
Decía Hitchcock que a menudo hay relatos verdaderos que resultan inverosímiles en la pantalla. Esto se aplica aquí, donde el contenido se presenta de manera decepcionante, sin esfuerzo por construir una narrativa interesante.
El resultado es tanto justo como devastador, ya que hay instantes en los que el espectador se siente impotente ante el sufrimiento de los protagonistas. Este film logra una perturbación que pocas películas consiguen.
La primera temporada muestra un gran potencial cómico, aunque solo se explota en momentos puntuales. Sin embargo, esto puede ser positivo, ya que gran parte del humor se desarrolla gradualmente en un contexto donde la sátira es accesible.
Es interesante, especialmente para el ateo. Porque explica la existencia de algo tan inaprensible y universal como la necesidad de trascendencia, y lo hace de modo ameno, incluso divertido.
La agente Carrie Mathison se ha convertido en uno de los personajes más notables de la televisión, y su intrincada personalidad nos atrapa en los pormenores de la trama.