La actuación de Jennifer Carpenter resulta tan cautivadora que es imposible no ver un episodio tras otro. Aunque contiene elementos poco creíbles, esto solo añade al encanto de la trama.
La ensalada es deliciosa, pero uno anhela disfrutarla más y no tener la sensación de que la aceituna se deslizó demasiado rápido. Es una experiencia que deja con ganas de más.
Esta película de Paula Hernández explora las complejidades de las relaciones familiares, creando un ambiente de tensión constante e incomodidad que resulta fascinante.
Lo destacable de los coreanos es su falta de prejuicios en la narración de historias, logrando una calidad que debería ser admirada por Hollywood. Es un trabajo sobresaliente que deja al espectador deseando más.
Una serie que celebra y respeta la pasión que la inspira, pero que también se permite jugar con sus elementos sin perder el respeto. Logra lo que pocas series logran en la actualidad.