El policial en el cine argentino es una constante. Esta adaptación de la obra de Claudia Piñeiro se presenta como una muestra efectiva y tensa, destacando actuaciones de gran intensidad.
El reconocido director de 'Vincere' se aparta del psicoanálisis y las interpretaciones sarcásticas, presentando de forma cruda una de las fábulas sexuales más impactantes que ha entregado el cine.
Feig tiene la habilidad de conectar emocionalmente con los personajes, dándoles profundidad más allá de ser simples herramientas para el humor. Esto aporta un toque renovador al cine.
Actores excepcionales y un Kieffer Sutherland que utiliza la ironía como herramienta de actuación, convierten a esta serie de espionaje, donde el mundo enfrenta un grave peligro, en una obra singular.
Combina el suspenso en altas dosis con excelentes secuencias de acción que generan un profundo impacto emocional. Es una película bien equilibrada, aunque podría ofrecer un poco más.
La actuación de Jennifer Carpenter resulta tan cautivadora que es imposible no ver un episodio tras otro. Aunque contiene elementos poco creíbles, esto solo añade al encanto de la trama.
La película ofrece un contenido bastante directo, guiando al espectador en su interpretación de la narrativa, lo que puede restarle cierta ambigüedad. A pesar de tratar temas de secretos, revela más de lo necesario.
Sciamma observa a los personajes desde una perspectiva distante, creando una obra de gran belleza y conmovedora, sin recurrir a la manipulación emocional.
La ensalada es deliciosa, pero uno anhela disfrutarla más y no tener la sensación de que la aceituna se deslizó demasiado rápido. Es una experiencia que deja con ganas de más.
Hansen-Love, uno de los mejores cineastas contemporáneos, evita los clichés para retratar la vida en toda su complejidad, llena de momentos tristes y felices. La actuación de Huppert es magistral, iluminando al espectador con su interpretación. Una película que no te puedes perder.
Esta película de Paula Hernández explora las complejidades de las relaciones familiares, creando un ambiente de tensión constante e incomodidad que resulta fascinante.
La película logra generar una sensación de bienestar sin que en ningún momento tengamos que lidiar con la incomodidad que este tipo de historias a menudo provocan cuando son excesivamente empalagosas.
El punto de partida puede parecer simple, pero Winograd demuestra su habilidad para aprovechar al máximo las situaciones, revelando algo más profundo que la mera comicidad que la trama podría ofrecer.