Se mueve sin avisar entre el estudio de caracteres, el thriller de misterio y la comedia social. El malicioso Verhoeven se especializa en subvertir las expectativas genéricas a través de un uso ejemplar de la ambigüedad, esa cualidad tan ausente en el cine de hoy.
Una biopic sobre el ascenso y la escandalosa caída de la cantante Gloria Trevi podría haber caído en el sensacionalismo más extremo. Sin embargo, la película logra evitarlo de manera efectiva. 'Gloria' se posiciona como una de las mejores biografías cinematográficas del cine mexicano.
Un melodrama sensible y sutil. Jenkins logra el notable mérito de evitar los clichés típicos de las películas de educación sentimental, eligiendo un enfoque más impresionista.
Resulta extraordinaria la actuación de Samson, quien se une a otros actores infantiles europeos en esa demostración asombrosa de madurez, sensibilidad y contención, generalmente reservada a adultos con años de formación histriónica.
A veces contiene instancias reveladoras, aunque siempre da la impresión de que hace falta rigor y disciplina en el trazo narrativo de la directora, tan enamorada de su material que no sabe cuándo cortar.
Esa especie de determinismo trágico vuelve algo previsible a la película, aunque tiene sus virtudes. Mora ha contado con un reparto de jóvenes de persuasiva presencia.
Con una seguridad sorprendente para ser una debutante, Lindeburg nos recuerda que ella es paisana de Dreyer. Es, sin duda, uno de los títulos más sólidos de la competencia donostiarra.
Hay muchos elementos disfuncionales en 'Querido Evan Hansen' al margen de la trama. Chbosky ha cometido una pedestre adaptación al contexto cinematográfico de la obra.
Los momentos más sinceros de 'Été 85' ocurren cuando Ozon deja de lado la tragedia y captura en un tono nostálgico la felicidad de un amor gay juvenil.
La película se mantiene alejada de los tópicos de moda, para explorar un asunto familiar, íntimo, quizá autobiográfico con honestidad, un buen sentido elíptico y una efectiva sencillez formal.
Es un tema que Ken Loach podría haber filmado en su sueño con su habitual rigor y sentido de la urgencia, pero Gavron está muy lejos de esa maestría. Hay que decir a su favor que tiene frescura y sinceridad en su retrato de la solidaridad.
Kechiche parece un erotómano sexista, y su cámara erotiza únicamente a las mujeres. A pesar de contar con algunas imágenes estimulantes, 'Mektoub, My Love: Intermezzo' se torna tan tediosa como pasar tres horas en una disco abarrotada.