A diferencia de otras películas que abordan enfermedades mentales, 'Les intranquilles' no proporciona respuestas optimistas. La perspectiva de Lafosse es sincera y seria.
El guion no consigue crear una interacción convincente entre los personajes. Los diálogos son planos a pesar de intentar ser ingeniosos, y ningún actor se destaca, ni siquiera Huppert, que parece estar en un proyecto diseñado para ella.
La acumulación de tensión a través de groserías, situaciones caóticas y torpes intentos de seducción convierte esta historia en una olla de presión que culmina en un final sumamente catártico.
La directora logra crear un producto decepcionante. La recreación de la época es insatisfactoria y las actuaciones son flojas. Además, carece de un estilo visual distintivo y no logra narrar la historia de forma coherente.
La narrativa se debilita y la película se convierte en una serie de viñetas con poco contenido emocional. Se extraña la profundidad emocional que caracterizaba las obras previas de Sorrentino.
El director japonés ha logrado superar con éxito este desafío transcultural, en el que muchos de sus colegas de diferentes nacionalidades han fracasado.
Es sorprendente que Hansen-Love optara por una obra tan superficial. Cuando la creatividad brilla por su ausencia, ni siquiera la influencia espiritual de Ingmar Bergman logra rescatarla.
Tian Zhuangzhuang aborda el género épico, pero con falta de entusiasmo. Las escenas de batalla son confusas y la repetida dinámica entre el guerrero y la mujer que podría transformarse en lobo se siente demasiado convencional, resaltando la imagen de cuerpos sudorosos.
'El asesino' es otro thriller que sigue la historia de un frío sicario. Este personaje, envuelto en un aire misterioso, resulta difícil de conectar emocionalmente, ya que el director Fincher no logra darle un toque más humano.
La gran virtud de 'Kimi' es la manera lineal y eficiente como Soderbergh resuelve su thriller. Se destaca en la forma en que elimina cualquier elemento ajeno a la resolución de la trama.
Ford ha tomado una decisión acertada al confiar en su actriz para crear tensión y suspenso, ya que Plaza transmite la sensación de ser una bomba de tiempo lista para estallar en cualquier instante.
Es otro intento de Paul Schrader por revitalizar su carrera. Parece más inclinado a seguir el estilo de Oliver Stone. Además, el guión no es de su autoría y como director, su enfoque parece ser evitar los clichés del género.
Jia presenta a su personaje femenino más intrincado a través de Qiao, incorporando pausas que permiten sumergirse en los matices de la vida diaria en China y aportando guiños a sus obras anteriores.
El avance en la dirección de Miller en comparación con sus trabajos anteriores es notorio, respaldado por un elenco novel pero convincente y la impresionante cinematografía de María Secco.
Perdido en su propio bosque de mentiritas, Marshall no logra diferenciar un número de otro, y la historia termina de manera insatisfactoria para el público.
La película comienza siendo cautivadora, pero la repetición de ciertas acciones perjudica su trama. A medida que se desarrolla, va perdiendo tanto su credibilidad como su coherencia.
La reciente obra del talentoso guionista y director Paul Schrader resultó ser una decepción. La elección de Gere fue adecuada, pero la interpretación del joven personaje a cargo de Jacob Elordi no logró impresionar, presentando una actuación monótona.