Aunque el retrato tiene un toque de sentimentalismo, Nishikawa lo maneja con sutileza hasta que, en un epílogo que parece innecesario, el melodrama se desborda.
Los diálogos evocan ideas de la cultura new age, expresando que nada es tan hermoso como lo que se desvanece. Las imágenes también son bastante sentimentales, lo que podría explicar el intenso aplauso que recibió la película tras su estreno.
Una mirada reveladora de un tema que se toca poco. Winter ha construido bien su discurso, utilizando voces experimentadas y coherentes, lo que provoca más lástima que otra cosa en el espectador.
El documental destaca por el impresionante trabajo de los Maysles. La forma en que los Beatles se relacionan con la cámara, lidiando con la hostilidad de muchos adultos y la euforia de sus fervientes seguidoras, resulta asombrosa.
Es la película francesa del momento. Eso se debe a su inteligente manejo de instancias sicológicas en una investigación policiaca que deviene en juicio. Es un drama jurídico ambiguo e intrigante que dará pie a muchas discusiones posteriores a su proyección.
Un urgente testimonio político. A veces el asunto se vuelve un poco discursivo, pero el final satisfactorio es un sensato llamado a la reconciliación nacional.
La película brilla más cuando adopta un tono cómico, pero se vuelve pesada al caer en el melodrama. También resulta sorprendente que Triet presente una percepción tan cuestionable de sus personajes femeninos.
Hausner muestra un estilo directo y provocador al presentar a una joven que vomita y posteriormente consume su propio vómito. Además, el constante uso de bongós en la música añade una capa de incomodidad a la experiencia.
Hong filma sus escenas con una puesta en cámara muy minimalista, manteniendo un enfoque en las conversaciones desde un mismo ángulo y realizando ajustes de zoom. Sus trabajos anteriores, donde se incluyen giros ingeniosos en los dilemas amorosos, son más apreciables.
A pesar de la recepción favorable, la película no merece grandes celebraciones. Se percibe como un conjunto de buenas intenciones, intercaladas con diversas tomas del océano que lleva su nombre.
En el cine indio, los besos y desnudos están supuestamente prohibidos, lo que hace que la participación de esta película en la competencia oficial, tras más de tres décadas, sea notable. En mi opinión, podría pasar mucho tiempo antes de que veamos otra similar.
En 'Return to Montauk', la reciente obra del director alemán Volker Schlöndorff, se siente la carga de sus 77 años. Los actores intentan aportar profundidad a lo que, en realidad, es una simple y rutinaria historia sobre un amor que no puede ser.
Una película comercial que mezcla elementos del thriller urbano con la comedia romántica. Sin embargo, hay que reconocer que es entretenida y está bien dirigida.
A pesar de estar bien ejecutada, 'Dheepan' de Audiard se siente predecible y convencional. La trama retrata a inmigrantes en un entorno difícil, careciendo de elementos que la hagan destacar entre las numerosas películas sobre esta temática.
Rasoulof se toma su tiempo, con casi tres horas de relato que a veces pueden resultar repetitivas. Sin embargo, logra transmitir lo esencial de manera elocuente.
Su mayor interés radica en su origen africano, ya que esta región tiene poca representación en festivales de renombre. Lo exótico y lo desconocido es lo que destaca en esta especie de thriller.
La película se caracteriza por su fantasía futurista. La poesía visual que se mostró en 'Te prometo anarquía' ahora es más prominente y el resultado es altamente convincente.
La película carece de cohesión y no logra unirse en una narración convincente. El tema que sugiere el título se convierte en algo irrelevante, mientras que las escenas parecen tan artificiales como las evidentes secuencias de sueños.