Juega a varios metaniveles, intentando parecer una película con profundidad y resonancia, pero en realidad se queda como una simple chorrada de género.
Lo más destacado son los momentos de quietud donde el espectador se prepara para lo peor, solo para revelarse que no se trata de un simple susto, sino de una profunda y dolorosa reflexión emocional.
Más graciosa y peculiar que realmente divertida. Es una película intrigante pero algo desorganizada que, en definitiva, no cumple con las expectativas que sus partes aparentaban.
Una alegoría sobre 'padres imperfectos e hijos imperfectos'. El guion de del Toro y McHale presenta numerosas creaciones originales que destacan por su efectividad, potencia y brillantez.
Un némesis aburrido con sombrero de copa se pasea mientras un desdichado Hellboy es llamado a salvar a la novia de un lugareño en esta secuela sin sentido.
Filmada en un único plano secuencia, esta película de terror carece de una narrativa coherente y sus actuaciones son poco convincentes. Sin embargo, destaca por una coreografía bien elaborada, además de contar con una fotografía digital que resulta bastante nítida.
Kate Beckinsale ofrece una actuación elegante en esta versión reinventada de 'Taken'. Sin embargo, el resultado se siente bastante predecible y poco original.
Caradog James ofrece un thriller de ciencia ficción robusto, aunque está cargado de reflexiones filosóficas. A pesar de esto, su dirección es enérgica y consigue captar la atención del espectador.
El film de Ki-duk se presenta como el más accesible en años. Este thriller bien elaborado y emotivo ofrece una mezcla característica del director, combinando crueldad, ingenio y una complejidad moral singular.
Un drama gótico de época, con un estilo elegante y un encaje bien logrado, se destaca con sutileza entre la gran cantidad de cine de lujo que busca reconocimiento.
Una película de horror sorprendente que demuestra ser más creativa de lo que aparenta al inicio. Aunque su desenlace deja un sabor agridulce, es un debut fascinante para McCarthy.
El guionista y director Andy Mitton fusiona de manera inteligente el miedo generado por pandemias con elementos sobrenaturales, logrando así una obra impactante y verdaderamente aterradora.
Sabrina Jaglom continúa el legado de 'Heathers' y 'Election' al explorar una forma única de neurosis femenina tóxica, presentándola de manera fresca y genuina.