A pesar de su previsibilidad, esta película tiene un toque entrañable. Se destaca por no buscar la comedia, elementos sobrenaturales ni tiburones voladores en un entorno natural tan peligroso.
Una de las mejores películas sobre la adaptación posterior a la transición. La interpretación de Mehiel se destaca por ser profunda, llena de matices y altamente convincente.
El argumento habría beneficiado de algunos giros sorpresivos. Por otro lado, la mezcla de gore y humor resulta efectiva, logrando generar sustos con gran eficacia.
Algunos pueden considerar que la sátira no tiene suficiente fuerza y que el drama no logra captar nuestro interés salvo que estemos verdaderamente interesados en el cine finlandés. Sin embargo, Litja y Perankoski logran aportar un toque de humor muy notable.
Es algo decepcionante...no es que sea tan mal, pero es una especie de lío aburrido, nutritivo pero demasiado condimentado con elementos melodramático, a diferencia de una comida de hospital
El trío principal muestra una química encantadora y su profesionalismo asegura que el filme resulte atractivo para una audiencia que no suele ser muy exigente.
La película transmite una profunda admiración por las historias sinceras, con un ritmo ágil y una ética clara reminiscentes de los westerns clásicos. Además, la destreza de Hill en las escenas de acción sigue siendo notable.
Una película cerebral y distante; se puede admirar por su audacia y originalidad, pero resulta difícil conectar emocionalmente debido a su falta de humanidad.
Se alza fuerte y alta, una obra sólida como un roble. Llena de un sensual amor por la naturaleza y una vibración distintiva, es ácida como una cerveza casera.
El film es abundante en situaciones absurdas y diálogos ingeniosos, pero le falta la dirección narrativa que caracteriza a las comedias clásicas de Preston Sturges, Frank Capra y Billy Wilder, a quienes Crowe claramente intenta imitar.