Quizás haya algo en la situación que merezca la pena explorar, pero el director Klaus Händl atenúa la ya delgada trama de tal manera que después de un tiempo es difícil que estos chicos te importen.
James Watkins, conocido por 'Eden Lake', junto a la guionista Jane Goldman, fusionan de manera ingeniosa el estilo del cine de terror clásico con elementos contemporáneos del terror oriental. Juntos, logran reinterpretar el pastiche gótico victoriano de Susan Hill.
Satisfactoriamente lujosa. Es notablemente más grande, más amplia y más suntuosa, con una evidente pomposidad monárquica. Además, todos los personajes importantes regresan.
Tensa y enérgica. Los aficionados a la literatura rusa notarán su similitud temática con Dovstoievski, con su énfasis en la redención, además del absurdo de Gogol.
Si tienes 152 minutos para sumergirte en esta ciénaga de complejidad moral y detalles de época meticulosamente retratados, puede que valga la pena, aunque el final resulta abrupto de manera extraña.