Los guionistas se han criado con el Dr. Spock y el Barrio de Mister Rogers como guías espirituales. Pero el equipo creativo también aborda la paternidad sobreeducada y la infancia post-permisiva con ingenio.
Se salva de la banalidad absoluta gracias a un guion salpicado de ocasionales momentos boyantes de ternura e ingenio, así como por el toque ligero de su atractivo reparto.
El proyecto está hecho a medida para el Spielberg de 'Salvar a soldado Ryan', el especialista en historias bélicas y también para el Spielberg de 'E.T.', el cronista de los deseos infantiles y de los anhelos familiares.
Entre los animales reales y los impostores, su diestro reparto de doblaje y los sofisticados toques de humor, esta colección de fieras se lleva el pato al agua.
La directora Marleen Gorris y la guionista Eileen Atkins han realizado un notable trabajo sugiriendo el revoltijo mental interior que Woolf se esforzaba por transmitir y construyendo una narración exterior de luminosa belleza.
Toda la boyante locura de la vivaz novela de T. Coraghessan Boyle ha sido extirpada de esta adaptación. Lo que nos queda es un montón de diálogos sobre movimientos intestinales.
Allen, conscientemente, juega con su propia debilidad por la nostalgia. (...) Supongo que los franceses dirán: "¡Encantadora! Pero ¿Qué ciudad es esa? ¡Ojalá viviera allí!
Al día siguiente, me sentí muy mal por haber aceptado los estereotipos en lugar de apreciar el desarrollo de los personajes, el cliché en lugar de la originalidad, y la sensiblería en lugar de la auténtica emoción, justo como Bruce Beresford pretendía.