Los ataques de pánico de Bonnie y las premoniciones de la bola de cristal de Clyde añaden artificialidad a un drama de otra manera decente, cuyo crimen más grande es que se estira más de dos noches en vez de una.
La acción se despliega hace apenas 30 años, pero bien podría ser la Edad Media cuando se ve a través del objetivo dependiente de la tecnología de hoy en día. Eso es en gran parte una de las cosas que hace de esta serie algo tan divertido.
Aunque nadie confundirá a Helena Bonham Carter con una gemela de la legendaria actriz de ojos violetas, su actuación junto a Dominic West, quien interpreta de manera impecable a un angustiado Richard Burton, resulta más que convincente.
El estreno resulta mayormente intrigante y plantea muchas preguntas, entre las que hay una no menos importante: ¿La historia es demasiado desorbitada para el gran público?
Es un recorrido veloz a través de la memoria que presenta varias caras familiares, incluyendo a la hacker Chloe, evocando el estilo de 'Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres'. También se suman nuevos y fascinantes villanos al relato.
Es seductora, atractiva y entretenida, aunque no es recomendable para estudiar la historia de Europa. La serie avanza de manera ágil y desenfadada a través de los eventos que presenta.
Esta comedia romántica es entretenida, pero podría mejorar al evitar los chistes sexuales predecibles y centrarse más en la experiencia de sentirse fuera de lugar, algo muy identificable para quienes han vivido en el extranjero.