El hecho de que tenga alguna risa es en gran parte un homenaje al discreto Romano, quien junto a Deschanel es el único en el reparto que no se esfuerza por ser gracioso.
Tom Hardy triunfa como Mel Gibson en el papel que da nombre a 'Mad Max: Fury Road', pero es Charlize Theron quien, sorprendentemente, se adueña de este espectacular y grandioso reboot.
Recuerda vagamente a 'Paprika', pero el director Michael Arias no logra combinar sus impresionantes gráficos con una trama que sea al menos satisfactoria.
Un guion pobre, dirección poco clara, montaje confuso y efectos visuales deficientes han sumido a estas cuatro talentosas estrellas en una tediosa trama de orígenes de superhéroes, sin ningún atractivo.
Llena de imparable acción, con efectos especiales y escenas a la última, magnífica fotografía y bellas localizaciones, y con una dirección con nervio de Gavin Hood.
Una secuela fantástica que ofrece una trama inteligente, actuaciones sólidas y efectos visuales impresionantes, logrando así superar a la película anterior en casi todos los aspectos.
Leconte intensifica la carga erótica en un impresionante blanco y negro, comparable al extraordinario trabajo visual de 'Der Himmel über Berlin' de Win Wenders.
El uso que hace Stahl del espacio y la calidad de las interpretaciones indican que, sin duda, se sitúa al nivel del apasionado Sirk como un destacado artista del melodrama.
Una golosina de verano visualmente deslumbrante, Spielberg presenta una colección de imágenes memorables que dan vida a una narrativa sorprendentemente simple.
Prácticamente podía oler el sexo y el sudor mientras veía esta película. 'Black Snake Moan' hace su propia contribución al calentamiento global. Ciertamente empañó por completo mis gafas.
Es desalentador para un comediante que la parte más graciosa de su película sea Al Pacino. 'Jack & Jill' hace que 'Little Fockers' parezca una obra maestra y está repleta de chistes sobre pedos, más de los que mis ojos han presenciado en un filme.
Supera a sus predecesoras con una narrativa más limpia y un equilibrio más satisfactorio entre interpretaciones sobresalientes y efectos visuales impresionantes.