La actuación de Emily Blunt es digna de un premio Oscar. 'Sicario' resulta ser fascinante, con una acción meticulosamente elaborada y giros inesperados. Las interpretaciones de Brolin y del Toro son excepcionales.
Este patchwork aburrido, hortera y demasiado extenso de Sam Raimi es, por desgracia, un fracaso épico - a pesar de la presencia de Michelle Williams, Rachel Weisz y Mila Kunis como el trío de brujas.
La triste realidad es que estos personajes de 80 años de edad ni siquiera logran hacerse notar en esta abultada y confusa franquicia llena de metáforas que apenas intentan ofrecer algo de diversión, emoción o entretenimiento.
Wallace intenta crear un 'Campo de sueños', pero las largas tomas de las llanuras del Medio Oeste carecen de atractivo. La representación del cielo y los ángeles resulta exageradamente sentimental.
Corta, rápida y desagradable, 'The Mechanic' resulta ser mucho más entretenida que la versión original. La química entre Statham y Foster es tan intensa que casi se siente un matiz de homoerotismo en su interacción.
Un pequeño thriller cómico excéntrico, lleno de suficientes risas como para que en su mayor parte, estuviera dispuesto a pasar por alto el hecho que de no tiene ningún sentido como thriller.
El eco de John Hughes y Harold Ramis, creador y director de la película original, resuena de manera inquietante, y no por un ataque de risa, ya que aquí hay poca de esa alegría.
Un thriller al estilo de Michael Mann que presenta una intensa persecución a pie y un montaje impactante, lo que logra disimular la previsibilidad de la trama y los diálogos.
Esta atrocidad parcialmente animada y sin encanto es lo suficientemente horrible como para curar instantáneamente cualquier resto de nostalgia por el trío de roedores.
Los que anhelen un encuentro entre el mítico Indiana Jones y el legendario Mad Max lamentarán lo que verán, ya que es un producto que resulta agotador y tedioso.
No me asusto fácilmente en el cine, pero 'The Orphanage' ha logrado impresionarme en ambas ocasiones que la he visto. Es, sin lugar a dudas, la película más escalofriante del año.
Aunque no alcanza el nivel de complejidad y diversión de 'Transsiberian', la última obra de Anderson ofrece suficientes giros impactantes para ser un aporte digno al género post-apocalíptico.
Disfrutar de Jessica Alba en un diminuto bikini es una forma bastante agradable de pasar un par de horas, y el entorno de las Bahamas añade un atractivo visual adicional.