La película presenta varios giros sorprendentes en su trama y la química entre los personajes resulta muy creíble. Espero que no sea el adiós de Steven Soderbergh, un cineasta que aporta mucho y aún tiene mucho por expresar.
La brillante adaptación a la televisión de esa época, con su ingenioso y mordaz humor británico, fue realizada por Andrew Davies. En muchos aspectos, esta versión supera a la estadounidense.
Un trabajo muy atrayente, incluso si no estamos en el mundo de la moda ni gastamos en modelos exclusivos. Es precisamente eso lo que lo hace cautivador; nos invita a descubrir lo que sucede detrás del telón antes de un desfile.
Ni con la colaboración de seis guionistas en el guion de su última película, el cineasta chino Zhang Yimou pudo lograr una obra que se acerque a la calidad de sus producciones anteriores. Es un total desencanto.
No es una obra extraordinaria, pero está bien narrada y Damien Chazelle demuestra un gran talento en la dirección. Posee su propio encanto y retrata de manera astuta a la generación a la que se dirige.
El trabajo de John McInerny logra que el descenso a la locura de su personaje resulte creíble. Aunque la película está bien elaborada, no logra establecer una conexión emocional profunda con el público.
La película se adentra en el suspenso y el thriller psicológico, diferenciándose de obras como 'Celda 211' y 'El mal ajeno'. A pesar de no alcanzar esos niveles, logra mantener al público en vilo con una trama compleja donde lo que parece evidente es engañoso.
La historia sigue la línea de las mejores comedias románticas, y a pesar de sus clichés, la película resulta entretenida, especialmente gracias a las actuaciones de Ellen Burstyn y Harrison Ford.
Richard Curtis es un cineasta cuyo estilo comercial es ampliamente apreciado. En sus comedias románticas, al estilo de la comedia de situación británica, presenta personajes vívidos y diálogos ingeniosos que mantienen al espectador entretenido.
'El juez' es una película que ofrece el deleite de actuaciones sobresalientes. Los intérpretes logran una conexión auténtica con el público, transmitiendo un carisma que genera empatía y conmueve al espectador con cada uno de sus personajes.
Es la madre de las películas sobre exorcismos. Copiada hasta el cansancio, la historia de Regan y su tormentosa relación con el demonio, sigue dando buenos sustos.
Se trata de una película que realmente se acerca al género del cómic. Muchas de sus escenas sólo necesitan los “globos” con los diálogos para parecer un cuadro sacado de una revista.