Es una película muy recomendable. Shailene Woodley, una actriz de 25 años, demuestra un gran potencial, como ha evidenciado en sus trabajos anteriores.
Lejos de ser una película melodramática, como podría sugerir su título, 'Besos de azúcar' ofrece momentos intensos que sorprenden. Es una historia que vale la pena ver.
La puesta en escena es austera, una historia de amor, traición y venganza, pero también de lealtad, sobrevivencia y una dolorosa transición a la madurez.
Potter tiende tanto al rebuscamiento que se acerca peligrosamente a la arrogancia, lo que provoca que su relato se aleje del espectador. El espléndido trabajo y la vitalidad de Elle Fanning son los elementos que, sin duda, rescataron a 'Ginger y Rosa' de ser una película más.
Rob Reiner presenta la historia a través de la perspectiva de los jóvenes, realizando un trabajo impresionante al establecer complicidad en la dirección de cada uno de los personajes.
Un debut magistral en la carrera de Carla Simón, que presenta su puesta en escena con una naturalidad y frescura que alejan por completo del melodrama a Verano 1993. Una joya.
Timbuktú trasciende más por sus poderosos mensajes y denuncias que por su calidad cinematográfica, y precisamente por esta razón, resulta recomendable.
Una de las mejores películas en la historia de la producción hollywoodense y para muchos, a nivel mundial. A sus 72 años, 'Casablanca' continúa siendo una experiencia visual sobresaliente en la pantalla grande.
Edward Zwick no logra decidirse entre explorar al ser humano o al brillante jugador de ajedrez. A pesar de ello, 'Pawn Sacrifice' es una película que se disfruta, con momentos destacados de suspenso.
Este ambiguo thriller se salva solamente por el trabajo de la protagonista, Emily Blunt. El pretendido suspenso va decayendo y el relato se hace más confuso, plano y lento. Se vuelve cansado y no permite conectar con la historia ni con la protagonista.