Para aquellos de nosotros a los que les gustan las tramas -montones y montones de tramas- 'Westworld' da en el clavo tanto como lo hace 'GoT'. Dios, suceden tantas cosas.
El guión es denso, ágil, divertido, sin perder el ritmo o malgastar palabras. Por lo general, te hace reír hasta el momento en que te clava la estaca en el corazón, convirtiéndote en polvo.
Se ha encargado, creado, actuado y emitido de absoluta buena fe. No hay ni una pizca de cinismo en ella. Pero poco hay de nuevo aquí, y eso significa que la mayor parte de su fuerza se genera casi automáticamente.
Enormemente disfrutable, con un buen ritmo y un aspecto magnífico en todo momento. No hay una sola actuación floja en ella y funciona siempre como un escaparate muy merecido para todo lo que Vergara puede hacer.
Este drama simplista y grandilocuente sobre la alta costura francesa aborda la Segunda Guerra Mundial como un mero inconveniente para la moda. La trama resulta absurda, llegando incluso a ser insultante en su planteamiento.
Sí, es torpe en algunos momentos, pero Amanda Seyfried sobresale como la multimillonaria estafadora Elizabeth Holmes, y la historia es demasiado asombrosa como para dejarla pasar.
Es una historia maravillosa y profundamente disfrutable en la que se pasa de los harapos a la riqueza. Leto y Hathaway crean un matrimonio lo suficientemente convincente entre dos narcisistas.
Esta dramatización del envenenamiento del ex-espía ruso transforma un asesinato en un tedioso procedimiento policial que resulta mucho menos fascinante que la realidad.
Plúmbea e ingenua, esta obra hace un flaco favor a todos aquellos que perdieron la vida. Los acontecimientos reales que se desarrollaron durante y después del pico de la pandemia fueron, sin duda, más informativos y conmovedores que lo que aquí se presenta.
Malgasta el talento de Stephen Graham. La historia resulta ser un tanto predecible y carece de originalidad. A pesar de las buenas actuaciones, la película no logra destacar y termina sintiéndose muy convencional.