Snipes y Hart brillan interpretando a unos hermanos que deben deshacerse de unos cadáveres en este intrigante thriller de Netflix, sin embargo, la trama se siente algo superflua.
Es extrañamente pesada y con una estructura ligeramente simplista. Sin embargo, lo que hace muy bien, y mejor que la mayoría, es captar tanto los detalles como la magnitud del duelo.
Christopher Eccleston genera intriga en esta cautivadora serie llena de oscuridad. Aunque se mantiene dentro del género de misterio, se distingue por sus enriquecedores toques de realismo.
Lo que distingue a esta obra es la profunda tristeza que emana, la cual añade un peso emocional significativo, superando así la simple acumulación de sus elementos narrativos y giros argumentales.
La dirección de Leonora Lonsdale destaca por su firmeza y confianza, logrando ofrecer giros inesperados y elementos intrigantes, además de conseguir interpretaciones notables de los actores.
No creo que estemos a la altura de Russell T. Davies. Su talento, generosidad y su alegría contagiosa son algo extraordinario. Su disfrute por la vida es innegable.
Una perspectiva del relato de Dickens que indaga en la melancolía de esta época, resaltando a aquellos corazones desdichados que, a pesar de su tristeza, descubren destellos de alegría y se cuestionan sobre quién realmente merece experimentar un poco de felicidad.
Es como 'Line of Duty' pero en su versión más intensa y de mayor calidad. Cada episodio ofrece una hora de narrativa sobria y precisa, sin un solo plano desperdiciado.