La decisión formal de Del Amo implica un cambio radical en comparación con la novela, pero la apuesta ha sido exitosa. El resultado final presenta a un Filiberto diferente al interpretado por Bernal, pero igual de entrañable.
Antimaniqueo desde su concepción, el filme cuenta la historia con una franqueza ineludible, dado el tema, pero al mismo tiempo provisto de una belleza inusitada en términos visuales.
Dos decisiones de Cravioto fueron arriesgadas: emplear la técnica de “pintado superpuesto” a la acción real, y soltar la historia justo cuando la lluvia de balas habría de comenzar en Tlatelolco.
La trascendencia de este retrato de familia radica en una honestidad inquebrantable, que permite a la memoria expresarse sin reservas. Así, es ella la que determina los qué, los cómo y los por qué del tiempo transcurrido.
Von Trier, fiel al propósito inter/metacinematográfico evidente a lo largo de toda su obra, ofrece mucho más que un ejercicio impecable en términos genérico-narrativos.
La película logra condensar varios elementos importantes en su narrativa, como la sorpresa, el miedo, el instinto de supervivencia, la conciencia de la muerte, el sentimiento de culpa, la condición de clase y la denuncia de la corrupción institucional y la inacción oficial. Sin lugar a dudas, lo consigue.
La cinta es al mismo tiempo un homenaje afectuoso al thriller policíaco, ese género en el que Redford y otros actores insoslayables de su generación sustentaron en buena medida su fama.
'Snowden' reconcilia a Stone con un público más exigente. Con la maestría que ha adquirido a lo largo de su carrera, la película narra de manera efectiva la historia, basada en hechos reales, de Edward Snowden.
Absurdo suponer que Iñárritu y Lubezki desconozcan la filmografía de Andrei Tarkovski. Su obra está tan lejos del plagio como cerca del tributo, que además cumple con el objetivo de reconocer que hay elementos en el arte a los que es preferible recurrir, ya que son insuperables.
El principal interés de esta cinta no consiste en el argumento, que puede resultar un tanto manido, sino en dos aspectos: el tratamiento narrativo, que corre por las vías del género policíaco, y la solución formal, ésa sí verdadero prodigio.
Escalante demuestra una notable madurez cinematográfica con solo cuatro largometrajes. Nadie habría imaginado la fusión de un realismo nacional tan crudo con ese símbolo total del erotismo zulawskiano que refleja la profunda complejidad de nuestra realidad.
El primer acierto de Del Paso fue situar la historia en un territorio que le resulta familiar. Este conocimiento aporta al filme un destacado nivel de verosimilitud, que se evidencia en la dirección de arte, la fotografía y el vestuario. Sin embargo, su impacto va más allá, alcanzando el núcleo de los personajes y la situación presentada.