Portes presenta una crítica contundente. Dibuja una narrativa caricaturesca en la que la impunidad, el crimen, la política, la iglesia, los festivales de cine y el género 'de arte' se transforman en agudas observaciones, algunas más efectivas que otras.
Mezcla de un terror más oscuro en comparación con sus antecesoras, una animación deliberadamente más lóbrega y una reducción del tono cómico, esta entrega se presenta como la más depurada de la serie.
Desde su trinchera –y pese a los convencionalismos creativos– 'Hombres al agua' propone un discurso sobre la apertura de mente y sacude los prejuicios, no sólo en torno al deportivismo, sino a cualquier actividad humana.
Gracias a la cálida y sentida interpretación de madre e hija [Deneuve y Mastroianni], la intertextualidad de este drama alcanza nuevas dimensiones, muchas de ellas agridulces para unos personajes atrapados por el recuerdo.
Lo más fascinante de 'Entre navajas y secretos' no es el cúmulo de acontecimientos desplegados, sino sus personajes. Son vehículos para contar un discurso profundo y vigente.
Esta propuesta, que se mueve entre una versión juvenil de 'Ocean’s Eleven' y una mirada masculina de 'Bling Ring', puede ser disfrutada si se aborda de manera ligera. Pero si se examina en profundidad, su efectividad podría ser puesta en duda.
Aunque se aprecian ciertos defectos en la obra de Franco, la película mantiene un enfoque equilibrado que evita caer en el melodrama. Es posible que estemos ante su mejor realización hasta la fecha.
Éste es un drama íntimo y de ritmo pausado, donde gran parte de lo que sucede se insinúa en lugar de declararse, destacando así el naturalismo que caracteriza al filme.
Una cinta envolvente que presenta un drama significativo a través de sus temas. La historia se desarrolla con un enfoque realista, generando emociones intensas y desafiando la lógica, además de combatir la indiferencia.
No se queda atrapada en los típicos sustos de ruidos inesperados; la dirección de la cámara es astuta y creíble, además, la atmósfera es fundamental para el progreso de la trama.
Su retrato es objetivo. A diferencia de otros documentales, el cineasta permite que los conflictos, las tensiones y los enojos surjan de manera natural sin quedarse atrapado en ellos.
Utiliza elementos típicos del género en su trama y estructura, pero destaca por el brillante desempeño de su elenco: Ethan Hawke, Rose Byrne y Chris O’Dowd.