Un desproporcionado ejercicio mercadológico sobre el país. Si tan solo la película hubiera logrado equilibrar adecuadamente su faceta crítica con su elemento romántico. Este no fue el caso y solo nos queda imaginar lo que pudo haber sido.
Un thriller dramático muy relevante que aborda temas importantes a través de una narrativa intrigante. Con toques de humor negro, la historia gira en torno al crimen, manteniendo al espectador enganchado desde el principio hasta el final.
Es una revancha emocionante, aunque algo desgastada, que logra mantener al espectador al borde del asiento durante los combates cuerpo a cuerpo, y esa es su mejor cualidad.
El CGI es sólido y los efectos visuales son impresionantes. La gestión del 3D proporciona una experiencia que va más allá de la típica pirotecnia. Sin embargo, esto no es suficiente para elevar la película.
A medida que avanza la película, se revelan varias fracturas en la narrativa e inconsistencias, tanto en el tono de comedia como en su argumento exagerado.
Va tejiendo un discurso filosófico con urgencia y agresividad formal, es otra exploración sobre el potencial fílmico. Es un canto subversivo contra el poder, la opresión, el lavado de cerebro y la irrealidad.
El encanto de los personajes diseñados por Jim Henson no es suficiente para mantener el interés en una película, a pesar de que logran hacer reír con su innegable carisma.
La construcción del argumento de 'El reverendo' es digna de elogio. Se presenta de manera profundamente humana, atrapante e impredecible, todo ello acompañado de una atmósfera densa tanto en su discurso como en su musicalización.