En su primera película como director, Dan Bradley, que tiene mucha experiencia como coordinador de especialistas, logra gestionar la acción de manera efectiva, lo que hace que se pasen por alto los efectos especiales poco impresionantes y las actuaciones deficientes de los actores.
Una película inteligente y llena de matices emocionales que rara vez va por donde uno espera. Parte de lo que hace que 'Compartment No. 6' sea absorbente y eficaz es cómo Kuosmanen juega con el tono.
Es complicado entender la razón detrás de la realización de esta película, a menos que sea simplemente para sumar experiencia al currículum de Clara McGregor.
Esta tercera parte realmente tiene encanto. El guion avanza rápidamente y provoca risas, en parte porque la compleja trama a menudo parece carecer de lógica.
Estúpida 'Transformers 2'. A pesar de lo aburrido de sus tramas y la falta de profundidad de sus conceptos visuales, Bay logra que te rías y no puedas evitar sacudir la cabeza, sorprendido por las locuras que presenta su espectáculo en la pantalla.
En este tipo de entretenimiento industrial, que parece carecer de un hilo narrativo sólido, resulta complicado determinar si los guionistas o el director son responsables de lo que se presenta en pantalla.
El mensaje se vuelve cada vez más intenso y directo, lo cual es desafortunado, ya que el Sr. DeMonaco tiene la habilidad de crear una atmósfera adecuada.
Villeneuve ha hecho una obra sobria y elegante, y sabe cómo montar un espectáculo al avivar la discusión sobre a quién le toca interpretar al héroe ahora.
El guión de 'Resurgence' resulta mediocre e incluso abismal, lo cual no sería tan relevante si la película deslumbrara por sus efectos visuales o contara con una estrella carismática capaz de elevarla como lo hizo Will Smith en la primera entrega.
La película presenta graves problemas de continuidad, incluyendo momentos del guion que resultan extrañamente cómicos. Además, hay cambios repentinos en el tono, giros que no llevan a ningún lado y actuaciones poco memorables, como la de la Sra. Johnson.
Un claro reflejo de la desvalorización que sufren las actrices en Hollywood, sobre todo las que superan los 40 años. La actuación implica cierto sacrificio, pero presenciar producciones de tan baja calidad resulta humillante.