Gran parte del éxito de la película proviene de sus cuatro protagonistas, que aunque lo hacen bien por separado, son especialmente atractivos cuando trabajan en grupo.
La falta de misterio no perjudica a la película, sino que se ajusta a una historia tan elemental como esta, una que a veces se asemeja a una lista ilustrada de códigos y convenciones de género.
La directora se muestra valiente al revelar lo que muchos prefieren ocultar, explorando tanto lo positivo como lo negativo, y manteniendo un enfoque dinámico en sus conceptos.
Una de las películas más recomendables del verano. Es una locura, pero vale la pena disfrutarla. Sin embargo, lo más débil de este último trabajo de Shyamalan es su trama.
Cage da vida a un personaje con la habilidad de prever el futuro, pero es una lástima que no haya aprovechado ese talento para evitar caer en otra decisión poco acertada en su carrera.
La película no está a la altura del talento de Mr. Keaton ni merece la pena siquiera para llamar la atención de un fan incondicional del cine de terror.
Crowley dirige con destreza el intrincado guión de Steve Knight, introduciendo a los personajes, sus historias y las complejidades políticas de una forma fascinante.
'Los becarios' ofrece una visión del trabajo en equipo a través de un humor ocasional y las típicas travesuras de las comedias de compañeros, combinadas con una abundante dosis de frases motivacionales.
La película posee sus propias virtudes, destacándose por una cualidad sutil y natural que aporta destellos de luz. Sin embargo, en su intento por conectarse de manera profunda con el pasado, se ve atrapada en una sensación de pesadez.
En 'Wanted' suceden eventos, pero carecen de relevancia. Aunque podríamos describirlo como nihilismo, este último implica cierto tipo de compromiso. En contraste, esta película se erige sobre la indiferencia.