Un hombre se encuentra solo en un planeta lejano que parece desierto, dependiente únicamente de su ingenio y habilidad. Su voz en off proporciona un alivio, mientras que el paisaje árido crea una atmósfera tensa, repleta de acción.
Incluso cuando el enfoque de Yuasa se transforma, jugando con textura, volumen y matiz, así como alterando el equilibrio entre lo figurativo y lo abstracto, su habilidad sigue siendo palpable en cada trazo y espiral.
Marca el surgimiento de una de las voces nuevas más originales y prometedoras que han llegado al panorama cinematográfico internacional en los últimos años.
A medida que 'Occupied City' sigue entrelazando la narrativa histórica de la ciudad con su actualidad, la película va adquiriendo una poderosa intensidad.
Desde que aparece en pantalla el carismático y sonriente nazi Waltz, se apodera del filme, eclipsando incluso al director. Rara vez una de sus películas se ha sentido tan larga como esta.
Un agradable recordatorio de una época de Hollywood, aparentemente desaparecida, en la que un chico en cuenta a una chica en una comedia moderada sin aspiraciones artísticas.
Un thriller que capta la atención de manera efectiva, destacándose por sus momentos inquietantes y una intensa atmósfera de suspense, todo realzado por la destacada actuación de Mark Wahlberg.
Magníficamente dirigida. Nada en las películas anteriores de Cuarón te prepara para el brutal realismo de esta explosión, que incluso aquí es más terrible por parecer tan verosímil.
Sus extravagancias aburridas, los intentos de romance poco creíbles y su enfoque por eliminar los elementos de su tiempo evocan a las obras más recientes de Wim Wenders, aunque carecen de la autenticidad que caracteriza a sus films.
A la vez seductora y opaca, la Sra. Adams transforma su delicadeza y serenidad en cualidades heroicas, manteniendo una voz suave y modulada, utilizando el silencio para que nos sintamos más cercanos a ella.
Un cínico, torpe y acertadamente titulado intento de mezclar la comedia romántica orientada a mujeres con la comedia grosera orientada a hombres, interesante a varios niveles, aunque ninguno de ellos tiene que ver con el cine.
Garrone es un auténtico virtuoso del dolor y del terror, lo que resulta en una película arrolladora pese a sus intentos por camuflarlo bajo una ligera capa de comedia.
Koreeda demuestra una sensibilidad única, similar a un experto en abrir cajas fuertes. Su maestría en la creación de emociones y su narrativa cuidada permiten al espectador sumergirse en la historia, ofreciendo un espacio para reflexionar.