'Anomalisa' presenta momentos de humor incómodo y, en ocasiones, ácido. Sin embargo, es más que una comedia; es una reflexión sobre el horror del surrealismo triste y banal que caracteriza la vida cotidiana.
'Gladiator' tiene una dirección brillante y ofrece impresionantes interpretaciones, pero no es suficientemente profunda o comercial para ser grande. Es triste, seria, hermosa y finalmente, sin sentido alguno.
Un entretenimiento histérico. Disfruté de 'Gods of Egypt', a pesar de la trama genérica, el cuestionable reparto europeo y los efectos especiales que, ¿tal vez intencionadamente?, resultaron poco convincentes.
Peter Pan no fue simplemente una historia maravillosa sobre encantadores niños; también abordó el deseo de Barrie de no crecer, una añoranza que los creadores de la película interpretan como un anhelo superficial de un adulto que intenta aferrarse a su imaginación.
'The Woman in Black' saca el mayor partido de sus virtudes a la antigua usanza, no es especialmente terrorífica, pero te mantiene al borde del asiento sin la habitual imaginería sangrienta.
Va cogiendo una fuerza tremenda, ganando impulso con la discordancia armónica de sus actuaciones, el ritmo nervioso de la música de Jonny Greenwood y el esplendor de sus imágenes.
'Live by Night' es una película desordenada y desenfocada que explora la ambición, la pérdida de ideales, la corrupción y la vida de un ladrón que basa su existencia en apretar el gatillo.
La película es, por encima de todo, una consumada obra de arte, un filme que trasciende el tenso contexto histórico en el que se ha hecho, cuyo placer de ver es estético y sin apologías. Es reveladora, excita, perturba, provoca, pero la ventana que abre asoma a la propia conciencia humana.
Está llena de tonterías y habría sido algo tolerable si hubiera sido más cruda, dura y compacta y si los creadores no hubieran visto ninguna película de Terrence Malick