Jenkins es un impresionista sensible y aquí su trabajo es más sutil que en 'Moonlight'. Una historia familiar de injusticia racial cruda y brutal que es devastadora.
Se vuelve más distendida y superficial a medida que avanza el tiempo. A diferencia de Argento, que aparentaba estar satisfecho con ofrecer una versión de 90 minutos, Guadagnino parece esforzarse por darle algún significado a todo.
Cada cierto tiempo, un actor se adueña de un papel de tal manera que se convierte en la forma en la que te sumerges en la película y en la razón misma para verla. Ese es el caso de Rebecca Hall.
Un paisaje de clásico sufrimiento femenino. Jolie, en 'By the Sea', pone a prueba la paciencia del espectador y su capacidad para reír, y demuestra ser mucho más arriesgada que en su anterior película como directora.
La audacia de 'La imagen perdida', un brillante documental sobre un niño que se aferró a la vida en los campos de exterminio de Camboya, sólo es igualada por su emotividad.
El temor se acumula y explota de repente mientras la sangre se escurre poco a poco en 'The Conjuring', una película sobre una casa encantada increíblemente eficaz.
'Dark Shadows' no figura entre los trabajos mejor realizados de Burton, pero es muy disfrutable, visualmente suntuosa y -a pesar de su lúgubre material de partida y alguna ocasional sacudida de violencia-, sorprendentemente efervescente.
Un drama atractivo y caótico. Las escenas entre Darín y Villamil, aunque no son sutiles, transmiten de forma sugerente la calidez del hábito y el calor del arrepentimiento.
Una experiencia reconfortante y entretenida, más paliativa que purgativa. Reforzada por la calidad actoral de sus protagonistas, la película es un maratón de charlas embellecido con movimientos de cámara.