Una convencional clase de historia, en la que la fuerza arrolladora de algunas imágenes –en particular, las de los campos de batalla– no trastoca el orden, mesura y equilibrio del conjunto del film.
Un disciplinado homenaje al espíritu del Nuevo Hollywood de la década de 1970, con la presencia inigualable de McConaughey, quien se erige como el eterno portavoz del pensamiento positivo en situaciones adversas.
El cineasta presenta un enfoque novedoso e inesperado, caracterizado por la utilización de la farsa más extrema. Crea una serie de viñetas grotescas, impregnadas de humor negro y reflexiones sobre el terror social.
Esta comedia sexual disfrazada de estudio de costumbres lidia con la hipocresía social sin mancharse demasiado las manos. La directora se decanta por la farsa alegre en detrimento del activismo incendiario.
Correctísima, debe casi toda su suerte a la presencia escénica de Maïwenn. La construcción del personaje de Jean se ve favorecida por la química evidente entre Maïwenn y Johnny Depp.
En la notable ‘Where Is Anne Frank’ (’¿Dónde está Ana Frank?’), el director (...) reaviva la memoria de la joven víctima del holocausto abrazando un espíritu didáctico e inconformista.
Una transgresora aproximación a la vida real de una monja italiana del siglo XVII, magistral en su ejecución. Es una bomba de incorrección y transgresión, un verdadero vendaval emocional.
Es la película socialista y feminista que el cine y el mundo actual necesitan. biopic que sabe abrazar tanto el fulgor emotivo del arte popular como la fuerza subversiva del cine de la modernidad.
Parece pensado únicamente para los fans y los feroces detractores de la activista. Aquellos que realmente se preocupan por la crisis climática y desean cambiar el rumbo de los acontecimientos, tendrán que buscar información en otros lugares.
Un riguroso trabajo documental que se presenta más como un retrato panorámico del universo de Keaton que como un análisis fílmico o historiográfico profundo.
El retrato de las malas artes de la prensa amarilla, que yace en el subtexto del film, termina contaminando la propia película, que no consigue escapar a ciertos impulsos sensacionalistas.
Chispeante festín de villanía y coacción, donde el tramposo más infame de la historia del deporte exhibe una sibilina alevosía. Se sitúa más cerca del cine de gángsters que del drama deportivo.