A pesar de un guion ambicioso de Wadlow y Beau Bauman, resulta complicado interesarse por tópicos tan reciclados que harían sentir orgulloso a Greenpeace.
Para aquellos que no están familiarizados con Miyazaki, la película puede resultar un tanto tediosa, pero para quienes, como yo, aprecian su trabajo, ofrece una visión valiosa y fascinante de su vida interior.
No es frecuente que te encuentres con una película tan única como esta. Aunque mi aprecio por el hígado, las luces y las mollejas ha cambiado, sigue siendo una opción interesante después de Halloween.
Es de lejos la peor entrega de la saga: una mirada caótica, insatisfactoria y aburrida al pasado, el presente y el futuro del popular cenobita 'Pinhead'.
Una propuesta tonta con violencia gratuita, imbecilidades de machitos y malas actuaciones. Sin embargo, si logras tolerar estos aspectos, la película también resulta intensa e hilarante.
Lo que comenzó como un regreso prometedor del legendario espadachín se ha transformado en una secuela similar a 'The Mummy Returns' en versión reducida, o si lo prefieren, como 'Spy Kids 2'.